Familia amaderada
La familia amaderada es una de las más importantes y versátiles de la perfumería contemporánea. Aporta cuerpo, profundidad y carácter. Es la columna vertebral sobre la que se construyen muchos de los grandes perfumes nicho actuales.
Las maderas en perfumería rara vez son protagonistas en solitario. Más bien funcionan como estructura: sostienen la composición, prolongan su presencia y dan dimensión al resto de las notas. Son la base sobre la que respira el perfume.
Las materias primas que la definen
Las maderas se trabajan principalmente mediante destilación al vapor del corazón leñoso, las raíces o la corteza. Algunas, como el oud, requieren procesos extremadamente largos y específicos.
Las maderas más importantes en la perfumería de autor:
- Sándalo. Originario de Mysore, en la India, donde su explotación está hoy estrictamente regulada. El sándalo de Nueva Caledonia y de Australia ha pasado a ocupar gran parte del mercado. Aporta una calidez cremosa, lechosa, con matices ligeramente lácteos.
- Cedro. Existen variedades muy distintas: cedro de Virginia (más seco y aromático), cedro del Atlas (más resinoso y suave) y cedro del Líbano. Aporta sequedad, presencia y un carácter ligeramente lapicero.
- Oud (Agarwood). Una de las materias primas más fascinantes de la perfumería. Procede de la resina que produce el árbol Aquilaria cuando es infectado por un hongo determinado. Solo entre el 5 y el 10 por ciento de los árboles infectados llegan a producir oud de calidad. Su aroma es animal, balsámico, profundo, complejo. Cada origen (Camboya, Laos, India, Borneo) ofrece un perfil distinto.
- Vetiver. Se obtiene por destilación de las raíces de una hierba tropical. Es una de las materias primas más complejas: terroso, ahumado, ligeramente cítrico, con matices animales según el origen. El vetiver de Haití es considerado el más fino.
- Pachulí. Procedente de la destilación de las hojas secas de la planta. Aporta profundidad terrosa, ligeramente alcanforada y con cierto carácter chocolatado.
- Cashmeran. Una molécula sintética con perfil amaderado-almizclado-aterciopelado. Muy utilizada en la perfumería contemporánea para aportar suavidad y volumen.
- Madera de gaiac. Aporta un matiz ahumado y resinoso, casi de cuero.
Cómo se construyen
Las maderas son notas de fondo. Aparecen tarde en la pirámide olfativa pero permanecen mucho tiempo en piel. Una composición amaderada bien construida no es necesariamente densa: puede ser luminosa, transparente o incluso fresca, dependiendo de cómo se contrasten las maderas con notas más volátiles.
Algunas estructuras típicas:
- Amaderado puro. Una o varias maderas en el centro de la composición, con presencia marcada.
- Amaderado oriental. Maderas combinadas con resinas, especias o vainilla. Más cálido y envolvente.
- Amaderado floral. Maderas que sostienen un corazón floral, como un cedro bajo una rosa.
- Amaderado fresco. Maderas combinadas con cítricos, notas verdes o aromáticas. Limpios y luminosos.
Cuándo y para quién
Las fragancias amaderadas funcionan en cualquier estación, aunque ganan presencia y belleza en otoño e invierno, cuando el frío realza su profundidad. Son perfumes profundamente unisex, asociados a la elegancia, al carácter y al criterio.
Son una excelente puerta de entrada para quien busca un perfume con personalidad y proyección, sin entrar en la opulencia de los orientales o ámbar.
Selección Atelier
Próximamente incluiremos aquí una selección de fragancias amaderadas que reflejan distintos enfoques de la familia: desde composiciones depuradas centradas en una sola madera hasta arquitecturas complejas donde varias maderas dialogan entre sí.